Café

Estoy en un café por cuarto día consecutivo, trabajando en la tesis. La condición se debe a que tengo que terminar a más tardar el 5 de abril, pues el 6 es mi entrevista para la maestría, y para entonces, debería estar titulado. Es de esos lugares en los que siempre quise estar para leer, trabajar y conocer gente… lamentablemente sólo estoy con las primeras dos, primero, porque tengo que acabar la pinche tesis, y segundo, porque nunca he socializado mucho. La segunda nunca ha sido una cualidad mía.

Mi problema es con la discusión de mis resultados. Desde que obtuve los resultados, pensé que la discusión sobre éstos era fácil, y muy probablemente lo es, pero no se como comenzar. Llevo dos días leyendo, “sacando” información para la discusión, comparando mi información con otros autores mucho más versados en el tema, o temas, de la pelvis y por supuesto, de la morfometría geométrica.

Debería lograrlo, pero todavía no sé como.

El tener tantas cosas en la mente no me está ayudando, pero me es difícil no pensarlo. Aquella (laquenodebesernombrada), casi seguro despertó con alguien (evidentemente no conmigo), y por esa estúpida razón no logro concentrarme (por idiota) como me gustaría.

No he corrido y mi cuerpo comienza a resentirlo, así como mi ánimo. No he escalado, y si las cosas siguen así, no voy a escalar este fin de semana (a menos que acabe la discusión hoy).

Siempre creo que este tipo de trabajo es lo que debí haber hecho hace mucho, cuando tenía tiempo, porque siempre lo tuve, pero titularme no fue mi prioridad, hasta ahora. Por lo menos estoy escarmentando… al final, y como siempre, fue y es decisión mía.

Siempre he dicho que si lo tienes, es porque te lo mereces. de Alguna manera, trabajamos para que todo resulte como resulta, si aquella no está conmigo, es porque algo faltó de mí ¿que hice mal? no lo sé, pero ya habrá tiempo (tal vez) de platicarlo algún día. Mientras, tengo que redirigir mi atención a la “DISCUSIÓN” de mis resultados de la tesis, antes de que algo más suceda y siga perdiendo oportunidades, o siga enfrascado en el círculo vicioso de no progresar.

Cada vez veo más lejos los 100 km, hasta los 50km. Todas esas esperanzas y expectativas comienzan a caer (y recaer) en mis pensamientos… y no lo estoy disfrutando… No Hoy.

Ayer pensé que lo bueno de venir aquí, es que no me van a dar ganas de regresar, en lugares como éste he descubierto lo importante que es para mucha gente, traer la cartera llena (o mejor dicho, pecar de obesidad carteril). En cuatro días, he descubierto cuanto quiero volver a la academia, ser partícipe de ella. Por eso estoy aquí sentado, terminando esta tesis y acomodando las ideas para tener una buena discusión en la tesis… ESTA PINCHE TESIS.

Lo que no puedo negar, es que estos dos días he aprendido mucho, y eso siempre lo agradezco, aunque a veces me resulte totalmente inútil.

366 de 2016… y contando

Hoy es lunes 4 de enero de 2016, tal vez un poco tarde para celebrar o desearle Feliz Año Nuevo a cualquiera que pueda leer esto (aunque seguro, si alguien lo lee, lo leerá mucho tiempo después, Yo por ejemplo).

Este año las metas son varias, creo que nunca había tenido metas tan claras como este año, la primera, por supuesto, es titularme. La teoría dice que este último paso para titularme es rápido, hace falta sólo un poco de voluntad y mucha disciplina, algo de lo que he carecido los últimos tres años de la vida.

La segunda es entrar a alguna maestría y dejar de trabajar en la ENAH, pues la labor administrativa no es algo que me motive mucho, pero hay que vivir. Lo ideal sería irme al extranjero, como todos queremos (o casi todos), o las otras dos opciones son Biología evolutiva con los genios, o el posgrado en la ENAH (que por supuesto es muy cómoda, pero para nada está dentro de mis límites, si es que me pongo exigente conmigo mismo).

Por supuesto, quiero seguir corriendo, hacer los 100km del UTMX como meta principal y hacer una carrera por lo menos una vez al mes. Como dice la canción, hace falta valor para tales objetivos, y dinero, que según dice el INAH, estará escaso en los primeros meses del año… y me quedan menos de 1000 pesos para estos tres meses.

Escalar, seguir escalando, como siempre, pero regularmente, no como estos últimos tres años, en los que debido a las chicas lo he abandonado y con ello, a mi mismo.

Viajar, como siempre, aunque tengo la sensación de que eso llegará siempre y cuando me discipline corriendo, escalando y estudiando, y no necesariamente en ese orden. De hecho creo que debería ser estudiando, corriendo, escalando, pues escalando siempre se sale a donde sea.

Este año comencé (ayer de hecho) a hacer lo que nunca hacía, ser contundente con la chica que me gusta, y que quiero, de la que podría decirse que estoy enamorado… pero no tanto.

Ahora sólo se trata de mantenerme firme, a pesar de las inclemencias…y no ceder ante mis deseos más profundos, en principio porque en mis 30 años no ha funcionado, y me parece que ya es tiempo de cambiarlo, entre otras cosas porque que sigo siendo un niño de 11 años enamorado de su mejor amiga… y lo malo no es tener 11 años, sino enamorarse de la mejor amiga.

En fin, será un año realmente emocionante, considerando el final del año anterior, seguramente me espera un buen año…

Así que:

Feliz 2016 a todos

Como el primer día

Un 2 de septiembre de 1990, fue mi primer día en la primaria, en el colegio Tlathui. Hace 15 años comencé la educación académica…

Hoy 2 de Septiembre de 2015 sigo sin titularme, doy clases (que no me tienen tan contento, gratis) y termino la carrera de Antropología Física. Intento terminar la tesis de la segunda licenciatura…

Tengo muchas más cosas en la cabeza para escribir, pero también tengo trabajo que hacer en la oficina…

25 años después.

Y sí…

Aquella triste y clásica historia del

“y sí me quisieras seríamos tan felices”

2015 y sus ilusiones.

Es 6 de enero de 2015.

Va comenzando el año y las quejas siguen saliendo. En estos 6 días he sentido cosas muy chidas, y otras no tanto, pero nada que lamentar.

Fiesta de año nuevo, pura diversión, poca escalada, malas noticias en el potrero, pero mucho cariño al volver, y sino era cariño, por lo menos así me hizo sentir la muchacha. Creo que nunca me habían hecho sentir tan bienvenido, NUNCA, y cuando esos eventos extraordinarios aparecen en la vida, también aparecen ilusiones.

Incluso mover los muebles, ayudar en la remodelación, en el buen humor por meses enteros, y en… parece que la esperanza muere al último, pero en serio creo que también tengo un problema grande de “valoración”. Creo que la solución es obvia, y por fin, hoy lo logré, por unos minutos.

Estoy leyendo por enésima vez “La noche del alacrán”, sólo para entretenerme, para evadir y evitar las responsabilidades, las urgentes y las no tan urgentes, y sorprendentemente también funciona para bloquear los malos pensamientos… si así funcionara la tesis…

Vertedero

Como ya había dicho en alguna entrada hace no mucho, en algún momento este blog se vovió un vertedero de molestias, enojos, tristezas, pero ya casi nunca de alegría, o salvo pocas excepciones (cuando la Mac llegó por ejemplo). En algún momento también pretendí cambiar eso, pero por falta de tiempo o de ganas (las mismas que me llevaban a no escribir albricias) no lo llevé a cabo.

Al principio del año pasado, estaba yo muy entusiasta, tenía una tesis que comenzar, una nueva relación, nuevos horizontes planeados… incluso salir de casa se asomaba en el horizonte cercano.

Los planes tuvieron a bien (o mal, por ahora prefiero ser superficialmente optimista) cambiar. Dejé te tener novia, trabajo, me atoré en la tesis, dejé de escalar…básicamente no pintaba de colores el futuro. Y por supuesto, yo me oscurecí también.

Por supuesto, también me mantuve con la frente en alto, aunque cada vez me complicaba más la existencia, y como era de esperarse, se volvió complicada.

En algún momento, comencé a salir con una chica que me gustaba mucho, no funcionó. La tesis tampoco avanzó, la escalada tampoco…

Terminando el verano (pasado) regresé a trabajar, comencé a salir con otra chica, regresé a entrenar (que no es lo mismo que regresar a escalar), hice avances a la tesis y bueno, se veía luz en el horizonte.

Sigo trabajando, la relación con la chica parece que ya no funciona, la tesis apenas avanza, sigo entrenando (apenas escalo en roca) para irme a Potrero en fin de año, y bueno, mantengo la frente en alto… pero no me he sentido bien, NO ME SIENTO BIEN, pa pronto.

En principio, ese es el problema fundamental. No he salido de ahí, y como yo lo veo, requiere de atención y un poco de valor, no mucho en realidad…la simple decisión, que al parecer requiere un esfuerzo muy grande… ¿Se alcanza a notar como prefiero esquivar la responsabilidad de la decisión?

Por lo pronto, hoy me drogué con cafeína, y este post es una de las tantas formas en las que se manifiesta la droga en mi sistema.

La soución es clara: Dejar de pendejear… básicamente.

Paulina dice que el primer paso siempre es aceptarlo, pero la verdad es que yo no soy de esa idea. Creo que lo primero, y lo único, es “Te amarras las bolas, no te dejas mangonear, ergo los berrinches valen pa pura madre”…

En fin, por ahora, ese es la historia.

De la ternura

Como se sabe bien, soy un fan del drama, la ternura y todas esas cursilerías que no todos podemos compartir…

Ayer conseguí uno de esos abrazos llenos de ternura, y amor de ese que no sentimos todos los días, de ese que se siente cuando alguien desconocido te sonríe en la calle, de alguien que te cuida aunque no te conozca, de ese que se siente cuando estás entre amigos, entre carnales, entre hermanos. Y por supuesto, fue de alguien que hasta hace poco ni siquiera aparecía en el mapa,y lástima que haya sido hasta ahora, porque ya se va, pero que bueno, que fue ahora, y no nunca. Y en todo caso, me hizo respirar tranquilo.

Como dice ella, un abrazo apretado, aunque Yo casi saboreaba la ternura.

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