El Teléfono

        Un recordatorio y tomo el teléfono.

            Hace mucho tiempo que no hablaba contigo, al principio es difícil contener el asombro, siempre me cuesta mucho trabajo y voluntad marcar tu número, siempre intento resistirme y fracaso en el intento, al menos aguanto hasta el final, cuando estoy seguro de que no estás bien, cuando se que te hace falta reír un poco, pensar en alguien más, recordar los buenos tiempos, saber que a pesar de todo, podrás y lo harás, como siempre y a pesar de todo.

Pueden ser pocos minutos como la última vez, o muchos como las anteriores. Igual nos divertimos y la conversación fluye como siempre, tal vez mejor, y fluye cada vez más con el tiempo. Hace un año no podría haberlo hecho, pero hoy… aunque al principio me muestre renuente a tomar el auricular, creo que lo hago bastante bien.

Un teléfono

 

 

 

 

            Tenía años sin hablar contigo, pero hace dos meses, cuando leí el recado no lo podía creer. Nadie entendía porque estaba tan contento, así que tomé el teléfono y marqué. Contestó ella, y no me sorprendí, la reconocí de inmediato, su voz no había cambiado para nada, ni su risa, ni su manera de hablar, incluso la manera de pronunciar mi nombre seguía siendo la misma. Algunas cosas nunca cambian.

Después de eso, hemos hablado más veces y a pesar de todo lo que pasó y de tanto tiempo transcurrido, ahora pareciera que existen barreras, tal vez resentimientos por dejar que eso sucediera, pero así fue y no me arrepiento, ni siquiera lo cambiaría, y ella tendrá que entenderlo alguna vez, espero que pronto, sino, a pesar de todas las llamadas y las palabras llenas de recuerdos, amistad y cariño, no podremos acercarnos a lo que teníamos

Yo no fuí el que decidió alejarse, claro que tampoco puse obstáculos a la distancia, pero cada vez que nos vimos intenté acercarme y fracasé, por cierto, desastrosamente dos de ellas. Después de varias llamadas, hoy nos veremos las caras y ojalá superemos estos cuatro años de distancia y los 10 kilómetros que hay entre nosotros, al menos yo lo haré, o lo intentaré. Por los dos, espero que ella también.

telefono

 

 

 

 

 

            Te fuiste y dijiste que llamarías (ja), en cualquier otro caso no importaría tanto, pero lo dijiste muy segura y lo peor es que te creí, incluso ahora todavía lo creo, pero es sólo una vaga esperanza. Esta vez no puedo ser yo el que tome el auricular y marque los 13 números, tampoco puedo decirte que no estaré aquí cuando regreses, que te he extrañado mucho y que me has hecho falta, que han pasado cosas importantes y que los planes han debido cambiar… Que tampoco es tan malo, que no me siento así todo el tiempo, sólo a veces, casi siempre en las mañanas.

 

Hoy veo el teléfono y veo que se ha convertido en algo más que una herramienta, me ha sacado de problemas, me ha hecho olvidar sentimientos dolorosos…

 

Ja, el párrafo anterior me da risa, como si verdaderamente creyera que es imprescindible. Y tal vez lo sea, en estos tiempos, pero prefiero el contacto, las miradas y poder decir las cosas de frente…

Todo por un teléfono…

un teléfono

Publicado en Personales. 1 Comment »

Una respuesta to “El Teléfono”

  1. Luisa Says:

    sirve para llamar


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