el 250

He dejado de escribir en mi blog porque cai no he estado en la casa, o al menos no el tiempo suficiente como par aponerme a escribir, además de que cuando estoy aquí Eber ha estado usando la computadora mucho más tiempo que yo… asunto de novias.

Aún así, he quierdo escribir muchas cosas, de Paulina, de la escalada, de lo que podría pasar este semestre con mi carrera, de la escuela de música, del blog, de las películas que he visto… y cuando me siento a escribir simplemente no me fluyen las ideas.

Me parece que también es un poco por que no gusta usar esta computadora, al menos no mucho. Es muy lenta, ya lo había dicho y ademásmi blog no se ve bien, el monitor no da para tanto.

Después vendrán los días de fiesta y no estaré aquí unos días, aunque espero que para cuando regrese ya esté mi PC aquí, para poder (si es que no lo hago antes) escribir todo lo que quiero.

Hoy intentaré despejar mi mente y escribir lo que pueda, pero no prometo mucho… de cualquier forma tengo que pensar porque el asunto de lo que quiera hacer está más presesnte que nunca, y tal vez por eso tampoco he escrito mucho…sólo he estado pensando en eso y es muy importante para mí, así que… en eso ando

Y no me había dado cuenta, pero este es el blog no.250, ya son un montón, pero ya haré el recuento cuando cumpla el año.

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Y cuando termines…

Hoy por fín hablé con La Maestra y casi me orino de los nervios.

Aunque todo transcurrió de manera muy tranquila, ella estaba de bastante buen humor (afortunadamente) y además le gustó la pulsera, yo estaba transpirando por TODOS lados.

Yo estaba a punto de irme pues Claudia dijo que probablemente La maestra no iría al CIEM hoy, pero como no quería alargar más la intranquilidad mía y de mi mamá, decidí esperarme un rato. Habían pasado 20 minutos, yo ya estaba a punto de irme cuando escuché su voz y zaz, que comienzo a sudar.

Me levanté y la saludé, ella también me saludó con una sonrisa, yo estaba que me llevaba la chiquitita, pero con una risa nerviosa le entregué el regalo y me disculpé por no haber ido tanto tiempo y por haberme desaparecido de buenas a primeras sin decir ni pío.

Hablamos un poco de mi carrera y de lo que realmente quiero
para mi futuro y ahí le dejé ir mi comentario filosito, que cachó como sólo ella sabe hacer. Aún mejor me dió una respuesta que yo ansiaba escuchar desde hace muchos años. Me aceptó en la escuela sin ningún pero…al menos no de gusto, tal vez de trámites tenga algo más que decir, pero podría ser que esté ahí más pronto de lo que algunos se imaginan.

Terminó por felicitarnos mutuamente y al final me dijo:

“pues termina y te vienes para acá, por qué sigues allá. Cuando llegues aquí Eber va a ser tu maestro.”

Ella no lo sabe, y yo tampoco lo tengo tan claro todo, pero eso es justo lo que voy a hacer… termine o no termine acá.

La Maestra es de las personas más impredecibles que conozco, y eso de verdad me altera mucho, pues no tenía idea de cómo iba a reaccionar, todo el tiempo me imaginaba yo dentro de su oficina y ella hablando muy fuerte. De verdad que hoy esa platica salió muy bien y ojalá esté de regreso pronto.