Respectivos

Y a veces me gustaría que leyera el blog. Yo sé que a veces no pongo de mi parte para mejorar la relación, pero siempre que permito un poco más de comunicación él opta por evadirla y quejarse de lo que no hago. Por supuesto, Yo vuelvo a cerrar el canal y volvemos a lo mismo. El asunto es que llevamos años con ese problema y ya parece algo normal para él… creo. Vuelvo al “no por que sea costumbre significa que sea lo mejor“.

No pretendo repetir lo que pasó con su respectivo, mucho menos con el respectivo del respectivo, así que creo que hay que armarse de valor y cimentar la relación, sino, creo que los dos podemos irnos mucho a la chingada.

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The Power Law of Practice

“The logarithm of the reaction time for a particular task decreases linearly with the logarithm of the number of practice trials taken”.

Es decir, mientras más repitas un movimiento más rápido lo harás.

 

practice

La Regla de los 10 años

Hoy en el tráfico de regreso a la casa iba pensando en el entrenamiento, y de pronto recordé un artículo que encontré hace algunos años, cuando pretendía ser corredor y que en  ese tiempo me desanimó un poco, hasta que me di cuenta de que había muchos más factores que influían en que en menos de un año hubiera bajado mi tiempo hasta los 17 flat en el 5000, pero aún as, para mucha personas, la dichosa regla sí se cumplía.

La Regla de los 10 años

El Dr. en Psicología K. Anders Ericsson de la State University de Florida dice:

“Aún los individuos más talentosos requieren de una década de dedicada práctica antes de alcanzar clase muncial. Si un niño empieza a prepararse a los 6 años, pudiera ser campeón a los 16”.

No sé por que de pronto con eso tuve el flashback de todos los años que entrené y cómo decidí dejarlo en el mejor momento…chale.

Fin Encadenador

Y que nos vamos a Jilo el fin de semana.

La pasé bastante bien, primero por la compañía, después por que encadené dos rutas dos. Nos lanzamos Oscar y Chere, Zian y Ari, Beto, Pau y Yo. Allá estaban los texcocaños, Marina y Charly, un básico de la UNAM y más gente desconocida para mí.

El fin de semana pasado Saya encadenó Chaneque y mientras la veía escalar, me imaginaba a mí haciendo los movimientos, creyendo firmemente que podía hacerlos sin mucha dificultad. Mi primer problema siempre fue el miedo excesivo que me infundía la ruta, hasta el segundo pégue fué el crux, pero después de superarlo sin mucha difultad el problema se convirtió en lo que seguía después del crux. Cuando ví a Saya y a Oscar hacer todo eso sin ninguna queja me dió confianza, la necesaria para decidirme a encadenar, así que durante la semana pasada estuve visualizando la ruta, sí ya sé que eso está muy clavado, pero era necesario para mí, no quería gastar muchos pegues, después de todo ya llevaba tres y no me parecía que mereciera muchos más.

Llegamos bastante tarde a Jilo, pero como Oscar tenía prisa por estrenar la cuerda me alisté pronto y armamos “El hombre del costal” que por fín encadené, aunque no me cuenta mucho, después armamos Chahuistle y todos pasamos por las mismas rutas.

En el Chahuistle me sentí muy bien, incluso no me dí cuenta del crux hasta que lo había pasado y cuando bajé sentí que era el único día que tenía para darle al Chaneque, así que con nervios decidí aprovechar mis ánimos y encadenarlo.

Las cintas estaban puestas, el Chinicuil acababa de encadenar y eso me dió todavía más confianza, yo iba con todo, mi preocupación eran los tres movimientos después del crux, pero podía descansar un poco antes, así que sólo era cuestión de “concentrancia”. Oscar estaba armando La Llorona, y eso me preocupó un poco, como siempre era de el único que esperaba la veta perfecta para mí, pero estaba ocupado.

Los primeros movimientos no tuve broncas, descansé en la regleta antes del crux, después de la regleta mano derecha al chiquito, izquierda al chiquito, levantar pie izquierdo, empotrar con el piquito y jalar desde la cadera hacia el slooper de la izquierda, pinzarlo, piquito con derecha, cambiar pies, respirar, visualizar… y lanzar. Tomé la regleta buena y protegí, descansé y ahí comencé a preocuparme, eran los siguientes los que me preocupaban y aún no tenía bien mi veta, hacía lo que había visto de los demás. Seguían los dos chiquitos, uno de pinza lateral para lanzar al bueno, pero antes había que acomodar los pies y eso era lo difícil para mí. Decidí tirale a morir, lo mejor que podía pasar era que me quedara del bueno, así que tomé el chiquito de la derecha, mano izquierda, pie derecho a la mancha, pie izquierdo a la regleta… no, no estoy cómodo, pie derecho más a la izquierda, pie derecho a la regleta de arriba y más cerrado, si llego, acomoda, respira, siento como la mano izquierda se resbala, espira, visualiza, si llego, si puedo, lanza, lanza ¡Yaaa!…¡¡¡caigooo!!!!

Me tardé mucho decidiendo, y al final mi mano izquierda no aguanto, como sea me sirvió para ver cuanto aguantaba, que tanto descansar y donde pisar para no tener dudas y encadenar en el siguiente pegue. En mi descanso Paulina encadenó el Hombre del Costal con relativa facilidad, no se lo dije, pero se vió bastante bonito su pegue, fluido, seguro y preciso…sí, preciso.

Mi segundo pegue fue un poco presionado, Alex y el Chini ya querían desarmar, así que había que apurarse. El relato es el mismo de arriba, excepto que en los chiquitos después del crux cambié la pisadera de la pierna derecha, tuve que abrirme un poco más pues la pinza de la mano izquierda trabajaba mejor así…respirar, subir pie izquierdo y lanzar, no había más, me quedé del bueno, lo demás fue puro trámite, descansar mucho tiempo, repetir la secuencia: under, izquierda, derecha al grande, regleta, juntar, derecha al grande, chiquito izquierda, grande y proteger con la patita derecha temblando, nada de que preocuparse. Es de los 12’es que menos chamba me ha costado, y sí, Oscar tenía razón, no estaba tan duro y siendo objetivo (sin ser mamón), la verdad fue que ni siquiera me bombeo, mucho menos pujé, fue relativamente fácil.

El fin de semana Jilo estuvo de barata para muchos, Paulina encadenó dos rutas: El Hombre del Costal y el Alacrán, los dos 11’s. Zian encadenó el Nahuál y la Sombra, Chini encadenó Chaneque, Alex repitió Chaneque, y Yo: Chaneque y Gula (en el segundo pegue, que vergüenza).

Al fin me siento que regreso y hacía mucho que no pensaba en eso pero QUE BONITO ES ESCALAR. Casi me había olvidado de por que lo seguía haciendo, por fin comienzo a ver la luz al final del túnel. Ahora se trata de constancia, si quiero meterme un 13 antes de que termine el año hay que mantener el ritmo…

Engarrotado

No sé que está más mal, si mis manos o el violín, mis dedos están más fuertes y pero más lentos, ahora no siento la presión de las cuerdas, el violín es relativamente nuevo así que todavía tiene ese sonido particularmente metálico de los violines nuevos. Si Boris me escuchara seguro que no le gustaría.

Aún hay una de las piezas que no logro recordar y no he podido descifrarla. Sí puedo leer las notas, sí puedo leer el ritmo, puedo seguir “las instrucciones” de la partitura, y aún así no toco como se debe, la olvidé por completo. Al menos mis brazos no han perdido la resistencia, los dedos un poco, pero cosa de acostumbrarme… lo único que tengo a mi favor, es que no he olvidado la postura, que de algo debe servir, no sé para qué, pero seguro que de algo sirve.

No sé en qué momento se me ocurrió dejar de tocar, no ha sido una de mis mejores ideas…

Pornstar

Y bueno, eso me lo acabo de encontrar por la red. Y conste que el nombre lo elige al alzar eh!


Your Porn Star Name Is…


Biggus Dickus

What’s Your Porn Star Name?

Urbino

Últimamente se me olvida lo que quiero escribir, hacer o decir. Esa situación comienza a preocuparme pues eso es algo que nunca me ha sucedido, al menos no tan seguido como estos días.

Por ejemplo, el sábado fui a escalar, o al menos lo intenté, por que al llegar a la zona, y después de algunas dificultades, al sacar el equipo me dí cuenta de que no llevaba arnés. El domingo en Jilo también olvidaba las cosas… justo ahora no recuerdo bien qué fué lo que pasó ahí.

Y así con todo, también he pensando en muchas cosas que quiero escribir en el blog y simplemente las olvido. Durante el día, al menos unas tres veces digo “eso va al blog” y … obviamente lo he olvidado.

Creo que aplicaré la de los papeles en los bolsillos, ahora sólo espero recordar que llevo papeles y si lo recuerdo, en qué bolsillos llevo cuáles…

Lo que sí recuerdo es que quería escribir algo acerca de la graduación de Natalia y la extraña sensación de familiaridad que tuve cuando conocí a la Metalera, pero ya lo recordaré después, cuando esté más procesado el asunto.