Flojeritaaa

Me sigue pasando, olvido todo lo que quiero escribir aquí, también he olvidado escribir en un papel los recordatorios, así que de verdad estoy jodido.

Y ahora, no creo que sea que no tengo algo que decir o escribir, sino que a veces es demasiado y como no logro definir las conexiones entre lo que me provoca decidir escribir y lo que quiero exteriorizar, entonces pierdo las ganas de escribir… al final todo se reduce al mismo problema: La Flojera.

Que si bien la flojera siempre es un pretexto o un disfraz de algo mucho más profundo, en mi caso, es simplemente la forma de justificar mi depre o mi indecisión ¿por qué? aún no lo sé, pero lo estoy encontrando, por partes, pues de alguna manera es muy cómodo para mí mantenerme en esa situación, así que de forma no tan consciente me resisto y no dejo que Yo lo encuentre completamente, así que… hay que chambearle más.

Parece que eso le sucede a mucha gente, dicen que quieren cambiar y están totalmente seguras de que lo quieren hacer, pero de ahí a que lo hagan es donde se encuentran las dificultades. La mayoría de las veces estamos en esa situación por que es cómodo, y que flojera cambiar, y por que en primera instancia si estamos ahí es por que nosotros mismos nos pusimos ahí por el puro gusto, así entonces, nos gusta vivir así, digamos, en una mala situación. Y es por eso que nos cuesta, a veces, tanto trabajo cambiarlo, por que nos gusta sufrir (si lo quieren ver así), aunado el hecho de la comodidad (relativa) de seguir sufriendo en vez de trabajar por cambiar.

Al final, y algunas veces, la solución se reduce a dos cosas:

“Decidir cambiar” y “cambiarlo”.

La diferencia reside en que decidir es simplemente eso: Decidir, pero para esto se toman en cuenta y se aceptan TODAS las consecuencias de los actos a seguir. Pero ahí no viene lo difícil, eso sigue siendo meramente mental. Siempre dicen que lo más difícil es decidir cambiar, pero no… ahí sólo seguimos pensando lo que queremos hacer y posiblemente el qué y cómo lo vamos a hacer.

CAMBIAR, actuar, dejar de pensar y hacerlo… ahí vienen las dificultades. Es entonces cuando nos escondemos en una cortina falsa de miedo relativo, cuando nos justificamos inútilmente con pretextos vanos (la mayoría de las veces), cuando vemos que no estába tan fácil, que hay que soportar algunos desvaríos y/o desaires propios y de la gente que nos rodea, que hay que trabar un poco más de lo que creíamos y que surgen problemas y dificultades que no habíamos contemplado o que habíamos querido evitar, es cuando surge la madre de nuestro problema… LA FLOJERA. Lo bueno es que si al final nos damos cuenta de esto, a veces es más fácil atacar, entonces sabemos que hay que chambear y no nos queda de otra más que hacerlo, si es que de verdad queremos, sino… pues la flojera también está bien, digo, por eso hemos estado ahí tanto tiempo.

Por supuesto no estoy descubiendo el hilo negro (ni quiero), hay numerosas explicaciones mucho más detalladas, reales y eficaces para explicar lo que acabo de escribir, pero justamente quería darme una idea y por fin escribirlo en algún lugar donde lea constantemente cuál es o era mi problema…y no olvidarlo para no perder el objetivo, que si al final lo cambio por uno mejor que chido.

Creo que a pesar de que no voy a escalar hoy, me levanté de buenas.

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