El Orgullo de ser Mexicano

En mis 23 años jamás he comprendido el concepto del dichoso “orgullo de ser mexicano“.

Primero por que ¿que tiene de especial ser mexicano? sólo eso, ser mexicano. Por que de haber nacido en otro país, seguramente también estaría orgulloso de haber nacido ahí, y seguramente la mayoría de las personas que han nacido en otro país se sienten orgullosas de eso o por lo menos algo parecido, les digo que no comprendo eso de “orgulloso“.

Ayer en el radio, una de las preguntas del día era más o menos así

“¿se siente usted contento de haber nacido en México?”

Y por supuesto que me hizo reeflexionar, ¿contento? pensé, somos de los paises más obesos, más corruptos, que producen más basura, con una de las ciudades más contaminadas, con uno de los hombres más ricos(el segundo me parece, y por una excesivamente estúpida distribución de la riqueza), con una de las peores educaciones, etc. etc., todo eso a nivel mundial. ¿Contento?

Nunca hemos ganado el mundial de futbol, en las olimpiadas vamos mejorando, pero no es suficiente -menos si los presidentes de las federaciones se van a achacar los logros de los deportistas, menos si un futbolista ignorante se vuelve el encargado de “levantar” el deporte mexicano (preguntenle a los escaladores cuando van a volver a usar el muro de escalada que se encuentra en la CONADE)- las tranzas abundan en el país y no puedo pensar que las cosas mejoran cuando vemos que en las elecciones presidenciales nos imponen a un presidente por el cuál no votamos la mayoría (y no me digan que creen eso de que él gano), menos donde se tiene que hacer una marcha para exigir (¿o pedir?) que se ilumine de paz, menos cuando “encuentran” a los culpables de un secuestro, en la que su culpabilidad es realmente dudosa, menos cuando en nuestro sistema judicial se es culpable hasta que se demuestre lo contrario, peor cuando a los medallistas olímpicios (héroes nacionales) les roban sus medallas en su propio país… y así podría seguirme con centenares de cosas, tal vez más. ¿Orgulloso?

¿Contento? lo que me queda pensar es que hay peores. Por supuesto no todo lo que hay en este pais afecta de manera negativa, pero es lo menos. O alguien puede decirme si hay algo bueno en todo esto que no sea chistoso, pues siempre que se habla de las cosas buenas de los mexicanos se menciona la picardia, el desmadre, la camaradería, etc, siempre algo chistoso, pero nunca se menciona algo práctico, algo realmente funcional, algo que haya trascendido en la historia de la humanidad. Claro es que existe un premio nobel de Química (Mario Molina), pero cuantos de ustedes lo tienen en mente cuando se habla de México y sus avances, cuantos de ustedes se han preocupado por saber lo que esto representa. Por supuesto he visto muchos de los logros de mexicanos (no de México), siempre los he vitoreado y creído en ellos, siempre: deportistas, investigadores, trabajadores, pero como dije, son los menos.

Siempre que se va al extranjero, cuando uno viaja en los aviones, cuando uno encuentra a otro mexicano en otro lugar fuera de México, entonces sí se ve la camaradería, pero sólo hace falta salir a cualquier calle o avenida de la ciudad (de cualquier ciudad en México) para ver que eso es pura farsa, que si nos comportaramos como nos comportamos en el extranjero, entonces otro país seríamos…

En fin, disculpen ustedes si he perdido la fe en “ser mexicano”, si no comprendo “el orgullo de ser mexicano”, pero como muchas cosas en este país, la he perdido…o me la han robado.

5 comentarios to “El Orgullo de ser Mexicano”

  1. TU MAMI Says:

    TU DICES HABER PERDIDO LA FE…
    O QUE QUIZAS ALGUIEN TE LA HA FOBADO…
    LA VERDAD ME INSPIRAS LASTIMA, NUNCA HAS TENIDO FE Y SINCERAMENTE, MEXICO ES EL QUE SE AVERGUENZA DE GENTE COMO TU, INCAPACES DE HACER ALGO POR SI MISMO, MUCHO MENOS POR LA SOCIEDAD, QUE LA PASES MEJOR MALINCHE…

  2. viva_mexico Says:

    pobre imbecil entonces si no quieres ser mexicano suicidate

    yo me siento muy orgulloso de mi mexico lindo i querido sabias que mexico es uno de los paises con mas cultura

    i aparte el grandioso calendario maya mucho mejor que nuestyro gregoriano en la actualidad

    que me dices de los bailes las danzas nuestra comida que esta reconocida como una de las mejores en el mundo el mariachi nuestra gente nuestras playas son de las mas hermosas el tequila nuestra picardia

    si me dieran a escojer en que pais nacer sin duda diria mexico
    i es lo peor que puedes hacer avergonzarte de nuestro padre mexico
    tantas personas que dieron la vida por nuestra patria peliando contra los espanoles franceses britanicos i con usa para que un ignorante se averguenze de el estas muy mal amigo

    i es mas creo que ni eres mexicano a lo mejor eres uno de esos que nomas les gusta hacer enojar a la gente

    a ver dime cuando has echo algo por mexico

    espero que aprendas a ser mas mexicano

  3. Jean-Louis Fourier Says:

    Jejeje…

    Es curiosa la naturaleza de la intolerancia en las personas. En ningún momento has ofendido a nadie y sin embargo comentarios como estos parecen que les prende un cohete en la cola a muchos (muchísimos) mexicanos, como si fuera la peor de las traiciones, el peor de los insultos.

    Patrioteros (no patriotas), hipócritas, fanáticos, carentes de autocrítica y de cerebro… eso es lo que son. Tu mi amigo, en cambio has abierto los ojos a la dura y cruda realidad: México como nación, como estado, no vale madre. Los mexicanos como personas individuales, los habemos valiosísimos. El problema es que esta realidad está tan oculta por el pseudo-patriotismo que nos han tratado de inculcar desde niños, que la gente se lo cree… pero eso es falso, una ilusión, una ridícula farsa.

    Lamentablemente te tengo malas noticias: no esperes que la gente te entienda. No esperes comprensión. Recuerda que no hay peor ciego, que el que no quiere ver.

  4. mgs Says:

    Vaya, amigo tu hablas de no estar ogulloso de Mexico
    ORGULLO POR MEXICO ES HACER POR MEXICO
    dime tu que estas haciendo para mejorar nuestro pais?
    NADA SOLO QUEJANDOTE y diciendo que esto , lo otro bla bla …
    y como la famosa frase: por eso Mexico no progresa
    porque lamentablemente hay gente como TU que solo se queja y no responde con acciones, al contrario deberias ponerte las pilas y no hacer blogs tontos y MEDIOCRES como el tuyo.
    Y a lo que dice el amigo de arriba :
    Es cierto, Mexico no anda bien pero gente como ud lo hacen peor, yo amo a mi pais por eso respondo con acciones positivas si todos pensaran igual seriamos un pais mejor pero la riegan personas como ud como lo dije amor por mexico es HACER POR MEXICO…
    en fin, suerte y pues tu que haces?

  5. Laura Says:

    Hace mucho tiempo que sueñocon mis propias raíces, con el sabor que dejan cuando por las noches las mastico, con el aroma que desprenden cuando me aferro a abrazarlas. Huelen a canela, a café tostado, a tierra mojada, huelen a sopa recién hecha, a esa sensación cuando uno se despierta y respira tranquilo después de una larga tempestad.

    Años atrás, cuando me di cuenta de la estirpe de la que provengo y sonreí orgullosa de tener esa fortaleza, me enamoré perdidamente de mi historia aún sin escribir, de mi propia canción aún sin descubrir. Mi país es de este tipo de mujeres, las que por las mañanas suspiran agotadas después de una noche de sueños bélicos en los que el amor de sus vidas huía. Mujeres que tienen tanta fuerza en las manos que consiguen abrazar a toda su progenie y seguir mezclando el café, batiéndolo y moviéndolo hasta derrumbarse con su olor.

    No es debilidad lo que las vence, es la batalla interminable con la vida, la que las enamora, las hiere y al final del día les muestra con un atardecer épico, las miles de brisas que provienen del mar para embriagarlas y hacerlas olvidar.

    Mi país es de este tipo de hombres, los que cantan con un ardor incomprensible en el alma, compases que desgarran a la madrugada, que la suspenden en el tiempo sin preguntas ni respuestas, que se funden en sombreros y jorongos permaneciendo en la eternidad.

    Son estos hombres los que todas las mañanas labran la tierra con un pedazo de bocado en el estómago, son los que se mantienen de pie por dignidad, los que buscan en el futuro la certeza de la felicidad. Mi país tiene un eterno aroma a tortillas recién hechecitas y a queso fresco de rancho en las esquinas, a palmadas que aplastan la masa interminablemente.

    Huele a chiles verdes y rojos, a salsa bien molcajeteada, a eterno resplandor de un fogón con leña que nunca se termina de apagar. Los amores aquí se cuecen también al fuego, se terminan de hornear como panes de pulque y al morderlos dejan un dulce brillo en los labios como de miel de colmena.

    Siempre he creído que es esta forma de amar la que define nuestra nacionalidad. La ansiedad de nuestros besos y la búsqueda tremenda de isletas pérdidas para fundirnos con su suave arena es el motivo por el que caminamos sin seguir un rastro hasta que encontramos en una mirada aquél oasis tantos días soñado.

    Es un descanso el que buscamos, una hamaca en alguna orilla de la costa en donde podamos recostarnos relajadamente, sin sobresaltos espontáneos, sin miedos escondidos en las esquinas. Es un poco como las alas de nuestra primera pastorela en la escuela, las mías las hizo mi madre tejiendo noche a noche entre las plumas, su amor constante y su eterna amistad. Les pintó pequeños botones dorados que, años después, se cayeron en algún rincón del cuarto oscuro donde las abandoné.

    Es la infancia la que más me ata a mi país, el olor a sopa recién hecha que aspiraba desde las escaleras de la casa de mis abuelos, el mismo que me llevaba levitando hasta la cocina en donde reposaban los platos que íbamos a comer. Es también el jardín que tan grande veía de niña, mis pies diminutos no alcanzaban a recorrerlo en un solo día y optaba por sentarme en esos escalones rojos a respirar, a pausar mi ansia de volar, a esperar que alguien viniera a jugar conmigo.

    Tuve una infancia dichosa, siempre llegaba alguien conmigo para jugar. Si eran mis primas mayores el juego consistía en que yo sería por horas eternas el público que aplaudía y aplaudía cada vez que ellas salieran al escenario. Si eran mis primas menores, entonces el escenario era todo para mí y las pequeñas eran el público fiel que ovacionaba sin resistencia los versos que recitaba desde el alma y las canciones que les decía.

    Lo mejor era cuando tocaban mi hombro y era mi abuela la que quería jugar. Esa mujer que aprendí a admirar desde que era una cría indefensa y sin argumentos, me tomaba la mano y caminaba conmigo hasta el parque o hasta el mercado, o me guiaba a la cocina para hacer pasteles de chocolate. Mi país también es esto, una familia que no tiene igual en ningún lugar del mundo. Un clan que se atreve todos los días a desafiar la ley de las probabilidades y seguir sobreviviendo, aún tras decepciones, aún tras grandes resquebrajos.

    Esta tribu que se define a gritos y verdades limpias, a reclamos pasionales es también mi país, es verde, blanco y rojo, es el aroma a vainilla y flor marchita que me acompaña a cada paso como un talismán invencible y mágico.

    Tantas noches asustó a los miedos de los que no me lograba despojar, y aún hoy, muchos años más grande, siento que esa mesa de madera que cruje, a la que el sol cobija sólo dos patas y parece romperse, es el único lugar del mundo en donde puedo recuperar las fuerzas.

    En mi vida, en mi país, en mi México adorado hay personajes mágicos que se pintan de invisibilidad para permanecer en las manecillas de mi reloj. Seres que no tienen nombre ni voz, seres que ocultan su rostro con sonrisas, seres que ponen en su morral sólo ideologías cansadas que cargan a la espalda en espera de que alguien se atreva a tenderles la mano. Por eso aquí la utopía no se desarma, no se pinta de colores ni miente sobre el hombro.

    No cede ante el rechazo y aquí y sólo aquí parece que encontrará su destino. Mi México tiene el calor único de la patria entrañable y fugaz, la que abraza y traiciona, la que deja que te quemes en su centro, como derritiéndote, como formando parte de ella.

    La que sabe a piloncillo quemado y al minuto siguiente te pica en la lengua como chile. La que se siente como la piel de un anciano y es suave como el algodón más virgen. Muchas veces he creído que jamás podría abandonar este país loco que me mantiene de cabeza, tenemos un amor profundo que por las noches germina y en las mañanas frescas florece, que humedece lo que va tocando, que exalta los ánimos y derrama las lágrimas.

    Somos los cómplices que debaten con la mirada y asienten con el vaho. Somos los persecutores de un mismo ideal y los sobrevivientes de deliciosos desplantes mutuos.

    Soy como el amante desventurado, condenado a compartir la pasión febril por un país único que cada segundo imagino mío y que cada vez tengo que repartir entre más hermanos.

    Mi México es así, capaz de enloquecer a cualquier náufrago que se acerque a la orilla, capaz de lamer las heridas con esa saliva salada que llevamos dentro. Si un día me voy de esta tierra rojiza y fértil, no sería más que una trasplantada, una ermitaña que tras cada caída del sol anhela ver a su país imaginado en un oasis marino; un girasol en una noche de invierno en los polos; una hoja extraviada entre el pálido otoño.

    Este México que es mi pasado y mi futuro, mi todo de cada instante es tan vasto que en su pecho podemos descansar todos, podemos lamentarnos y secarnos el sudor que provoca la tortura de existir, podemos brincar con la fuerza de una estrella y quedarnos tranquilos con la firmeza de un ahuehuete milenario. Lo confieso, estoy perdidamente enamorada del país mágico que me vio nacer, que me permitió gestarme en el subsuelo para crecer bajo la lluvia atroz de sus sentimientos. ¿Cómo no te voy a querer así?

    Me has dado el aire que levanta mis sueños, la tierra que tiñó mi piel y el bendito vaso de agua para calmar la sed. Me has dado la semilla diminuta para no perecer. Mi México adorado, me has dado la espesa sangre y el azul interminable de tu luz, de tu vida y de mi regreso a tus entrañas también


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: