El Accidente

Estoy en sentado en la sala de mi casa, en circunstancias normales estaría trabajando o por lo menos estaría desinstalando los sistemas de rappel en “los retos de la travesía”, pero no, estoy sentado en la sala de mi casa por circunstancias extraordinarias.

Eran aproximadamente las 7:30 de la mañana, cansado si, pero bien despierto, cuando en el camino noté que sobre la avenida circulaba una patrulla municipal sospechosamente lento. Por precaución paranoia decidí rebasarla cuando otro automóvil lo hiciera, y justo en ese momento, me dí cuenta de que más de uno de los conductores hicimos lo mismo cuando un automóvil muy valientemente nos abrió la brecha. Después de eso, pise el acelerador un poco más de lo que había estado pisándolo durante el camino, puesto que ya no circulaban muchos coches, cuando, en una curva, un tsuru rojo tuvo a bien lanzarse de una de las calles perpendiculares a la avenida hasta el extremo izquierdo de dicha avenida…automáticamente pisé el freno pero por ser curva, y además girar el volante un poco más de lo habitual, mi coche comenzó a colearse de manera incontrolable, una coleada, otra coleada, una más y entonces, el susto real comenzó. Instantes antes me dí cuenta de que había perdido el control del coche y que era muy probable que me estrellara en algún lugar (otro auto pasó por mi mente), pero no noté que me estaba acercando demasiado a la barra de contención del carril izquierdo…hasta que lo noté y me espanté aún más dado que el auto no se detenía y justo después de la barra había, por lo menos dos metros de altura antes de tocar pavimento otra vez.

En alguno de los giros trompos me dí cuenta que era inevitable que me estrellara contra la barra así que, justo antes de chocar gire de nuevo el volante y eso me salvó, según yo, puesto que en vez de estrellarme de frente, sólo rocé (muy fuerte) la barra de contención…el asunto es que la defensa (facia) del auto se arrancó completamente, el anticongelante salía a chorros y notaba los pedazos de plástico en el suelo. rápidamente bajé del auto, intenté recoger la defensa, pero como una parte estaba debajo de la llanta, tuve que mover el auto uno centímetros para después poder recogerla. Lo que pasó después, fue que en el momento de reencender el auto, apareció aquella sospechosa patrulla, en el acto uno de los “policias”, con toda la “autoridad” que les caracteriza decidió que era buena idea subirse conmigo al coche. Después de eso, me orillé y lo primero que hicieron ambos “policias” fue intentar “sacar pal chesco”, por supuesto me atocigaron de comodidades y atenciones, para después retirarse con la amenaza de que volverían, no sin antes llevarse mi tarjeta de circulación y licencia.

Después de llamar a mi papá, al seguro y hacer los arreglos pertinentes, los” policias”…bueno, hicieron lo suyo (y no estoy hablando de algo necesariamente bueno), por supuesto con las respectivas amenazas y sustos, tuvieron que retirarse con una clara señal de que se la habían pelado…

Eso fue lo peor, el tiempo que tuvieron los “policias” para amenazarme  y darme “atenciones” fue realmente estresante, lograron preocuparme de verdad…y es que eso sí son chingaderas, que siendo la autoridad que teóricamente debería ver por tu bienestar, utiliza el poder que NOSOTROS le damos para abusar de personas que pendejadas de otros tienen accidentes de cualquier tipo.

En fin, el asunto es que todo el varo que llevaba ahorrado se me va a ir en arreglar el auto…y voy a tener que ver cómo vamos a resolver lo del transporte el día de la boda…o sea, el próximo sábado.

Conforme escribía fui perdiendo el odio hacia los policias…ahora sólo no tengo ganas ni de verlos en la calle. putos

Eso sí, el round con mi mamá seguro tampoco va a ser nada divertido…pero ni modo, ahora todos mis ahorros se van a ir en arreglar el auto…me lo merezco por zonzo.

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