y sí, si lo sé

Y así es, Dersito siempre sabe…o no sabe nada, pero eso, eso sí lo sabe.

En fin, “el juego ya me dió hueva”.

De un lado, el problema es que hace mucho, del otro lado es que no hace nada…pero el problema es inherente a la relación/no-relación, y peor aún, es que no sé lo que hago/no-hago..

Y Dersito siempre lo supo pero se dejó llevar por la impresión, para así, cometer TODOS los errores posibles dentro de lo que sea que fuera lo que hubo…faltan TODAS las combinaciones posibles de dichos errores…pero eso será después, en otra vida tal vez.

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La Antropología Física

Fue tal vez un poco tarde cuando descubrí la Antropología, o por lo menos en el sentido académico. Fue tarde porque después de estar en Ciencias, se hubiera esperado que me dedicara a las ciencias, a trabajar y otras tantas cosas que para bien o para mal no he hecho o por lo menos no hago.

Cuando la descubrí, académicamente hablando, me dí cuenta que llevaba años haciéndolo, tal vez sin saberlo y sin una estructura propiamente dicha, es decir, con un “sentido antropológico“…aunque después esto de mi “sentido antropológico” fue invalidado por mí mismo, sin saberlo…hasta hoy en la madrugada.

Desde muy pequeño (y estoy agradecido por eso) mi mamá se encargo de que yo leyera mucho, de que comprendiera mucho y que además hiciera mucho. Entre todo este “hacer”, una de las actividades estaba el realizar algún deporte, así que desde los cuatro años practicaba Taekwondo (y lo hice hasta los 18 años), por supuesto cumplía también otros fines médicos no sólo el que yo realizara algún deporte. Así fue hasta la secundaria, en donde muchas de esas cosas las fui olvidando perdiendo por comenzar a rebelarme (que es otra de la cosas que comúnmente hago) y entonces comencé una época de flojera de alto rendimiento.

Otra de las actividades que realizaba era estudiar música y aprendí a tocar el violín, el piano y a finales mi época de músico, la viola. Al principio, y por varios años (comencé a los 8 ) era sólo una actividad extracurricular, aunque no era sólo diversión, estudiaba música como si fuera la primaria o la secundaria. No era sólo una clase de música tipo primaria o secundaria, eran varias clases con fines y objetivos distintos y uno común, que era una educación integral y desarrollo de las capacidades auditivas (con todo lo que eso implica), motrices y motoras y que por supuesto, me han ayudado infinitamente en la vida. Por supuesto, tampoco era yo muy bueno, aunque tengo que reconocer que la competencia con mis amigos siempre me ha sacado de dificultades y esta no era la excepción.

Por supuesto, esto no tuvo nada que ver con mi decisión de estudiar Antropología Física, la inquietud vino después con observar a mi familia. Mi mamá estudió Antropología Social, un tío es Antropólogo Físico, otro es Economista y ¿Literato? Con un pasado políticamente activo de los tres, siempre fui influenciado (tal vez de ahí mi rebeldía) a ver y observar cómo funcionaba el mundo, desde los detalles más pequeños hasta donde me diera la imaginación, y esta tal vez, fue mal aprovechada.

Entonces, y voy a saltarme una gran parte de las decisiones que me llevaron a vivir la Antropología, un día descubrí la Antropología Física académicamente hablando…y no fue tan difícil atraparme, me dí cuenta que de alguna manera era algo siempre había hecho, que llevaba años viviéndola sin saberla y que al final, era mi forma de vida. Pero claro, apenas iba a comenzar y eso era lo más difícil para mí. No fue fácil para mí entrar a la ENAH, la primera vez fui rechazado debido a mi rendimiento en el examen de admisión y además sorprendido por eso.

La segunda vez, por supuesto lo logré y ahora es lo que hago…por que esto es así, la antropología puede tener muchas definiciones, de muchas escuelas, de muchas personas, y tal vez me esté arriesgando mucho en mi explicación de lo que para mí significa la Antropología porque es tal vez, demasiado romántica (como muchas cosas en mi vida), pero la antropología no es sólo una definición muy respetable de todos los autores y personas que han vivido para ella y los que seguimos haciéndola/viviéndola (aunque colocarme dentro de este gran círculo puede ser pretencioso y tendencioso, pero que espero, por esta vez, me sea concedido un lugar dentro de la Antropología), para todos nosotros, al final es como haces lo que haces, que dices y como lo dices, a quién, qué ves y cómo lo ves, que respondes a las cuestiones exteriores y cómo lo respondes. Al final es una forma Y un estilo de vida.

Entonces, de porque somos/hacemos/somos lo que somos/hacemos/somos, cómo lo somos/hacemos/somos, y estas cuestiones, descubrí hace no mucho tiempo aquella terrible palabra (citando a Gould) que comienza con “e”. La Evolución…pero eso, es tema para otro post y espero para muchos más…porque ahorita ya me voy a la ENAH, que se me hace tarde.

De la Antropología

Esto es algo de lo que nunca escribo, pero es siempre por una falta de estructura en mi escritura y pensamiento (o al revés) por lo que nunca le he dedicado un espacio aquí, el asunto es que sino comienzo ahora ¿cuando? Y no existen muchas maneras de aprender a pensar, a estructurar, a escribir sino pensándolo, estructurándolo, escribiéndolo, leyéndolo y repitiendo la operación…por supuesto hay otras maneras…pero a falta de conocimiento de algunas de ellas, lo voy a hacer…y además, porque es MÍ blog.

Entonces…a darle