El día más importante…

El sábado hicimos un homenaje dedicado a Humberto.

Había mucha gente, muchos lo conocímos, y muchos otros no, pero fueron para acompañar a aquellos a los que de plano, los invade la tristeza y no pueden contra ella (como si tuvieran que pelear con ella). Una forma muy válida de mostrar respeto y solidaridad a la gente. No me sorprendió ver a muchos que ni siquiera lo conocieron.

Las palabras habituales, las personas habituales. Cosa cada vez menos extraña, alguien busca culpables, culpables dentro del grupo, culpables en las actividades. Lo que pasó no tiene nada que ver con la actividad que desempeñamos, tiene que ver con una mancha sociocultural, no con la práctica de los deportes alternativos, ni con nosotros. Los culpables, a mí me queda claro, no somos nosotros. Claro que se pudo evitar, pero no se hizo y se pagó la cuota.

Hubo un momento en el que estuve a punto de llorar, pero se perdió porque justo en ese instante, comenzaron a manipular las emociones de la gente, alegando una justicia injusta, alegando y abogando por cosas totalmente fuera de contexto, politizando la muerte de Humberto, desbarrando a diestra y siniestra, culpando gente que no venía al caso. Me parece que no era el lugar ni el momento adecuados para eso, y no era el único. En fin.

Se dice que se llegará hasta las últimas consecuencias, ojalá que así sea. Por el bien de todos.

Humberto logró juntar a mucha gente, logró unir y enfrentar diversas formas de pensar, y a pesar de todos los problemas, logró que algunos trabajen juntos, y espero que se mantengan, también por el bien de todos.

A alguien se le ocurrió decir -Por algo pasan las cosas-, a mí esa “explicación” me parece absurda, pero creo que es lo único que les queda para consolar y aminorizar la pérdida, pero la pérdida no es menos grande o pequeña con eso, la pérdida es la misma, sólo hay distintas formas de enfrentarlo. Es difícil cuando se van, eso lo sé.

Finalmente, cada quién lo enfrenta como quiere o puede, es decisión de cada persona buscar la manera de sentirse mejor. A mí me gusta pensar en que cuando estuve con él la pasamos bien. Y me quedo con TODO eso.

Ahora veremos que procede, y tienen mí apoyo para lo que sea, como siempre. Pero ya déjenlo descansar, se lo merece, creo Yo.

Una noche Respeto, bajo y te puso bella corona.

Respeto de mortales, que muerto al fin te hizo persona.

Pobre del que pensó, pobre de toda aquella gente,

que el día más importante de tu existencia, fue el de tu muerte...

Humberto

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Compañero Caído…Descansa en Paz

Humberto falleció el Lunes, a primera hora de la madrugada.

Yo conocí a Humberto cuando fuí monitor del curso de Enrique, él era Ingeniero, tenía 28 años. Era muy amable y también muy fuerte. Él no había hecho alta antes, a excepción de su básico, pero siempre ayudaba en lo que podía. También podía cargar mucho y además a buen paso.

Su novia no era muy rápida, ni muy fuerte (y tal vez un poco berrinchuda) y el siempre la esperaba y la acompañaba, así se perdió algunas prácticas y al final los dos decidieron dejar el curso.

Lo que él más hacía (dentro de la asociación) era escalar. Antes y después de tomar el curso de Alta, él fue monitor de cursos de escalada y según yo, no era malo. Era prudente, cuidadoso y muy paciente, nunca embarcó a alguien en una ruta que no fuera él, y jamás en una ruta expuesta o “demasiado” fuerte.

Cuando yo dejé la Asociación, él todavía era monitor de escalada, después, cuando hicieron la acutalización de Instructores y monitores,  supe que cambió a monitor de básicos y ahí se mantuvo…hasta el lunes.

El sábado fue la clase teórica de exploración y el domingo tenían la práctica en el Telapón.

Al parecer, el sábado comió con una amiga y temprano se alistó para su salida del domingo…

Lo que pasó el domingo no lo voy a escribir, no me parece correcto, pero el que no lo supieran también me parecería una falta de respeto a su causa, y a esa manera tan desdichada de perder la vida. De cualquier manera, si quisieran saber con exactitud (Por favor, los morbosos abstenganse) qué fue lo que pasó, para que también tomen las medidas adecuadas y pertinentes esta es la dirección de la Asociación.

Esta situación no debería repetirse…por el bien de todos.

Esas cosas pasan, para bien o para mal, y lo único que podemos hacer es prevenirlo, siguiendo estrictas reglas de seguridad.

No quiero caer en situaciones de justicia, destino, prefiero pensar que Humberto hizo lo que debió hacer.

Creo que lo mejor, ahora, para recordarlo, es pensar en todos lo momentos buenos que tuvimos con él, sin caer en que “eso no debió pasarle a él”, “no lo merecía”, porque nada de eso lo va a regresar y lo sabemos bien.

Eso ya pasó, no podemos cambiarlo, pero seguramente encontraremos la manera de hacerle un homenaje, y mantenerlo en la memoria de la mejor manera que nosotros creamos que merece, y sino, al menos en la justa manera, para pensarlo…y sonreír, porque él nos dejó mucho, y merece más que lágrimas y llantos, merece esfuerzo, sonrisas y por encima de todo, merece ser recordado por quienes estuvimos con él, poco o mucho tiempo, porque él siempre se aseguro, e intentó muchas veces con éxito, que los que estuvieran cercanos a él, fueran felices, que se sintieran a gusto, y acompañados, porque él no abandono a nadie, aún poniendo en resigo su vida, se lo debemos…por supuesto, dejándolo descansar.

Amigos en la montaña, amigos para siempre…

Descansa en Paz

Montañismo y Explración de Luto