y sí, si lo sé

Y así es, Dersito siempre sabe…o no sabe nada, pero eso, eso sí lo sabe.

En fin, “el juego ya me dió hueva”.

De un lado, el problema es que hace mucho, del otro lado es que no hace nada…pero el problema es inherente a la relación/no-relación, y peor aún, es que no sé lo que hago/no-hago..

Y Dersito siempre lo supo pero se dejó llevar por la impresión, para así, cometer TODOS los errores posibles dentro de lo que sea que fuera lo que hubo…faltan TODAS las combinaciones posibles de dichos errores…pero eso será después, en otra vida tal vez.

Una de esas noches

Hoy es una de esas noches en que las paredes de mi cuarto se ven cada vez más cerca, una de esas noches en que quiero llamarte y decirte que te extraño, que me digas como hiciste tú para irte sin voltear atrás, para incluso quedarte y hacer lo que hacías, cambiar de jugador y hacer que nada pasaba…siempre pensé que eso era “no tener madre“, aún ahora lo sigo pensando…pero aún así, hice algo peor.

Hoy no sé que hacer, cómo decirle que la quiero, que ha sido muy importante para mí, que quisiera estar seguro de eso, que quisiera estar seguro de que ya no debemos seguir juntos…yo no me siento bien, y a veces son las decisiones que uno debe tomar, que ya no me puedo hacer cargo de aquellas cosas, que aunque quisiera seguir ahí para ayudar, para apoyar…pero ella no me va a dejar. Que la quise mucho, que estuve enamorado como nunca, que la necesitaba como a nadie, que la voy a necesitar y que no la voy a olvidar nunca, que ella podría ser la persona con quién me gustaría pasar el resto de mi vida…pero no ahora, no hoy…y seguramente, después será demasiado tarde.

También quisiera que las cosas hubieran sido de otra manera, más felices, más comprensibles, más atinadas y…uno siempre quiere tantas cosas, que esto no pasara, que no tuviera que pasar, que … ni siquiera puedo seguir escribiendo, esto no es nada nuevo, todos lo hemos sentido alguna vez, y los que no, pues para allá van, y …bueno, yo me tardé en decidir y en ser valiente, tal vez no lo sea, pero por algo se empieza…y hay que hacer las cosas como mejor creamos que se deben hacer…

Por eso, estoy a punto de pedirle que vaya…

Y además, ya sé la respuesta…

El Accidente

Estoy en sentado en la sala de mi casa, en circunstancias normales estaría trabajando o por lo menos estaría desinstalando los sistemas de rappel en “los retos de la travesía”, pero no, estoy sentado en la sala de mi casa por circunstancias extraordinarias.

Eran aproximadamente las 7:30 de la mañana, cansado si, pero bien despierto, cuando en el camino noté que sobre la avenida circulaba una patrulla municipal sospechosamente lento. Por precaución paranoia decidí rebasarla cuando otro automóvil lo hiciera, y justo en ese momento, me dí cuenta de que más de uno de los conductores hicimos lo mismo cuando un automóvil muy valientemente nos abrió la brecha. Después de eso, pise el acelerador un poco más de lo que había estado pisándolo durante el camino, puesto que ya no circulaban muchos coches, cuando, en una curva, un tsuru rojo tuvo a bien lanzarse de una de las calles perpendiculares a la avenida hasta el extremo izquierdo de dicha avenida…automáticamente pisé el freno pero por ser curva, y además girar el volante un poco más de lo habitual, mi coche comenzó a colearse de manera incontrolable, una coleada, otra coleada, una más y entonces, el susto real comenzó. Instantes antes me dí cuenta de que había perdido el control del coche y que era muy probable que me estrellara en algún lugar (otro auto pasó por mi mente), pero no noté que me estaba acercando demasiado a la barra de contención del carril izquierdo…hasta que lo noté y me espanté aún más dado que el auto no se detenía y justo después de la barra había, por lo menos dos metros de altura antes de tocar pavimento otra vez.

En alguno de los giros trompos me dí cuenta que era inevitable que me estrellara contra la barra así que, justo antes de chocar gire de nuevo el volante y eso me salvó, según yo, puesto que en vez de estrellarme de frente, sólo rocé (muy fuerte) la barra de contención…el asunto es que la defensa (facia) del auto se arrancó completamente, el anticongelante salía a chorros y notaba los pedazos de plástico en el suelo. rápidamente bajé del auto, intenté recoger la defensa, pero como una parte estaba debajo de la llanta, tuve que mover el auto uno centímetros para después poder recogerla. Lo que pasó después, fue que en el momento de reencender el auto, apareció aquella sospechosa patrulla, en el acto uno de los “policias”, con toda la “autoridad” que les caracteriza decidió que era buena idea subirse conmigo al coche. Después de eso, me orillé y lo primero que hicieron ambos “policias” fue intentar “sacar pal chesco”, por supuesto me atocigaron de comodidades y atenciones, para después retirarse con la amenaza de que volverían, no sin antes llevarse mi tarjeta de circulación y licencia.

Después de llamar a mi papá, al seguro y hacer los arreglos pertinentes, los” policias”…bueno, hicieron lo suyo (y no estoy hablando de algo necesariamente bueno), por supuesto con las respectivas amenazas y sustos, tuvieron que retirarse con una clara señal de que se la habían pelado…

Eso fue lo peor, el tiempo que tuvieron los “policias” para amenazarme  y darme “atenciones” fue realmente estresante, lograron preocuparme de verdad…y es que eso sí son chingaderas, que siendo la autoridad que teóricamente debería ver por tu bienestar, utiliza el poder que NOSOTROS le damos para abusar de personas que pendejadas de otros tienen accidentes de cualquier tipo.

En fin, el asunto es que todo el varo que llevaba ahorrado se me va a ir en arreglar el auto…y voy a tener que ver cómo vamos a resolver lo del transporte el día de la boda…o sea, el próximo sábado.

Conforme escribía fui perdiendo el odio hacia los policias…ahora sólo no tengo ganas ni de verlos en la calle. putos

Eso sí, el round con mi mamá seguro tampoco va a ser nada divertido…pero ni modo, ahora todos mis ahorros se van a ir en arreglar el auto…me lo merezco por zonzo.

Eso se llama necedad

Por un mal uso de mis facultades mentales (o total falta de ellas) fui a entrenar a un nuevo muro que abrió Canché.

Y es que desde hace dos semanas tengo una lesión en el dedo anular izquierdo (tendinitis me parece), la cuál no me permitía escalar y/o hacer actividad física con mis manos, al menos la izquierda, después de una miniterapia decidí que hoy podría entrenar, y sí, pude hacer algunas cosas pero no muchas, y entre evitar lesionarme más y hacerme el valiente, me herí el dedo índice izquierdo.

En fin, es la pura necedad de escalar antes de que termine el año, no sé si es bueno o malo (aunque algo me dice que no es la mejor idea que he tenido) pero ya sólo queda el jueves, y que bueno por que no me deja de doler el anular izquierdo.

Auch, creo que voy por hielo…creo que no debí.

Y como le digo…

Soy bastante inexperto en esas cosas, nunca he sabido que decir.

Sé qué se dice, conozco los protocolos de atención y educación, conozco a mucha gente que sabe qué decir, pero a mí nunca me han salido las palabras en esos momentos, y con palabras también estoy contando las escritas.

El fin de semana falleció la abuelita, y como siempre yo lo sabía, pero no pude ni quise llamar para advertir o conocer las consecuencias… no es algo agradable saberlo, mucho menos si ni siquiera perteneces al círculo.

Hoy lo confirmó y no tuve ni siquiera el valor y mucho menos idea de qué decir, de llamar, de contestar el mensaje… y sigo sin hacerlo.

Lo siento, lamento tu pérdida, es lo único que puedo decir, es lo único que se me ocurre. Pero es sincero, no es lo único que puedo ofrecer, pero dadas las circunstancias, es lo único que podemos hacer por el momento.

Ojalá la dejen descansar en paz, seguramente Ella así lo hubiera querido.

Necedades

Si es triste, por supuesto que lo es, pero creo que es lo mejor.

Ya no tengo quince años, no voy a cometer las mismas estupideces de hace tres años y por lo pronto, tengo muchas cosas en que concentrarme por ahora. Y aunque seguramente este sentimiento será mi amigo algunos días, tengo la suficiente (y más) fuerza para seguir sonriendo, para no dejarme llevar por esas cosas y para seguir haciendo lo que me gusta.

Como dije hace rato, yo no pierdo, tal vez no me guste lo que gano, pero no pierdo, nunca; y como dijo Sayury, no sé si es mi mejor cualidad o mi peor defecto, pero ahí está y lo voy a aprovechar… mucho tiempo más.

…Y es que me gustaría ser tu, para tener un amigo como Yo…

Y así termina…

La muerte no es más que un viaje, semejante al que realizan dos amigos al separarse para atravesar los mares. Como aún se necesitan, ellos siguen viviendo el uno en el otro y se aman en una realidad omnipresente. En dicho divino espejo se ven cara a cara, y su conversación fluye con pureza y libertad. Tal es el consuelo de los amigos, su amistad y su compañia no desaparecen, por que éstas son inmortales.

William Penn