Y yo aquí como si todo…

Hoy es de esos días en que comienzo a no esperarla, que conste que la pienso mucho, todo el tiempo para ser precisos, y aún así, no esperar nada de ella.

Las últimas semanas han sido complicadas por el gusto de sufrirlas, y por primera vez, he dado un lugar a lo que siento y a lo que quiero, a que si en la relación habrá sólo uno, como parece que ha sido desde hace mucho (y no tanto), pues que así sea.

He puesto a prueba que cuando pones tanto en todas las cosas (por lo menos en enamorarte de verdad) lo más normal es que salgas lleno de cicatrices, que como siempre, sanarán, algunas más lento, otras más rápido, pero sanarán al fin. Lo que me duele mucho no es el evento en sí, sino lo que se pierde en el futuro. Ya no hay pensamientos que vayan más allá de hoy, ni siquiera de éste momento. La queja de ella era “hace mucho perdí tu credibilidad, y no sé como hacer para que me creas ahora”, eso siempre es muy fácil, cumplir. No esconder, NO HUIR. Por que no huimos, afrontamos, a veces, algunas formas de afrontar son huyendo, eso lo tengo claro, el asunto es que cuando se trata de dos personas, eso se complica. En fin, lo que más me duele son los momentos que no se viven, las imágenes de vivir juntos, de conocer el mundo, de abrir nuevos caminos, de hacer nuevos caminos juntos. Será lo que será, no lo que fué…porque eso ya se escribió.

Y con razón estoy enamorado, esa sonrisa que hacía galaxias…

Al final, aún escribo a quien no me lee y le dedico mi insomnio a quien no me sueña.

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y así termina…otra vez

Y así terminan ocho meses de pasarla bien, por un error del que por supuesto, no me siento ni tantito orgulloso, un error que me costó entre otras cosas mi propia confianza, del que según el doc apenas salí bien librado. Cada vez que repaso el momento (como ahorita), me pregunto y veo todas las otras posibilidades de cambiar de dirección, desde salir del auto, hasta caminar por la calle en la madrugada, hasta correr (como tantas otras veces lo hice) por la calle hasta cansarme. Pero lo hecho, hecho está, y por primera vez no puedo remediarlo, y no encuentro como enmendar enmendar el error.

Así que se termina, sin más explicación que lo que yo tengo en mi cabeza.

Aprendiendo que hay quienes SI definen una relación por un momento, en que todo lo anterior (voy a escribirlo, falto de elgancia y con enojo visible) vale madres por un error imbécil de mi parte, por aquello de perder el control que tantas veces se me aviso que no hiciera, justo porque no sabíamos lo que podía pasar…pues pasó, y supongo que de eso hablaban.

Siempre he pensado que en la relación hay dos (por lo menos en ésta lo había, o eso creía), que si se llegan a ciertos niveles (en cualquier sentido) es porque ambos eligieron ese camino. No sé que nos llevó a eso, tampoco entiendo como llegamos a ese punto. Pero si entiendo que se acabó, que a partir de ayer, sólo queda cordialidad y una sonrisa por demás vacía.

Así que si, estoy enojado, triste también (aunque en este momento es lo menos), decepcionado mucho más (de Mí), y comenzando a desacostumbrarme…

La historia de siempre, la que todos conocemos, la que deberíamos de conocer.

El infierno comienza cuando sabes que deberías irte…pero te quedas.

Así que si, me lo merezco.

Y bueno, un No me interesa lo que pase contigo siempre te anima a exigir satisfacción.

Madrugada

Son casi las 3 de la madrugada, quería dormir desde antes, pero bueno, quería, después de la película y un vaso de refresco terminé leyendo a Gould/Vrba o Vrba/Gould y su famosísimo artículo del 82.

Eso me llevó a recordar un trabajo que Alejandra hizo para Teorías Evolutivas, cuando Axel era EL maestro.

Hace dos semanas, alguien en clase tuvo a bien decir que yo era una especie de “experto” en el asunto de la Excaptación, por supuesto yo lo dudo mucho, más porque siempre pensé que Alejandra era mucho mejor que yo para eso (nótese que no se niega la experticia, hasta ahora), ahora no lo sé, al final ella tiene (me parece) el libro de Eldredge y leyó a Mayr directo, cosa que yo con mucho trabajo sólo he llevado a cabo por la mitad, i.e., sólo he podido comprender 3/4 (y estoy exagerando) de lo que dice Eldredge.

Por supuesto, creo que ella podía tenerlo más claro, pero ahora no lo sé, a veces me gustaría saber cómo va, si le funciona o si le funcionó todo esto…debo decir que a mi SI, y hasta hoy, mucho.

Me he divertido, otras veces no tanto, pero he hecho casi todo lo que he querido, Martha me acompaña y yo a ella, claro, todo es tan perfecto como se puede; por lo menos hasta hoy.

Hoy Martha regresa de práctica de campo, y por supuesto, creo que hablaremos de lo que pasó allá, que me parece lo tengo muy presente, y no es para menos (para mi). Eso de los contratos sociales comienza a ser algo que me tomo en serio, no pretendo cometer (ni lo haré) los mismos errores de la vez pasada, aunque en algunos casos fueron mucho menos importantes de lo que en ses momento parecían, pero supongo que eso tiene que ver con la distancia, más que con la intensidad, por lo menos en algunos casos.

Si, la extraño, quiero declarar que se va a solucionar, pero no termino de sentirlo “real”, y hasta entonces, siento que es mejor esperar un poco más.

Y Martha, bueno, eso es algo que habrá que resolver pronto, antes de que se torne en una injusta costumbre…

Pero ya será después de saludarnos.

…Lo que se me ocurren en estas horas de la madrugada.

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2013, ya va siendo hora

Y comienza el 2013.

Este año, a diferencia de otros años, no hice propósitos, no comí uvas, no tengo dinero en la cartera, no cené mucho… Por alguna razón ni siquiera pensé en los propósitos y en esas cosas que siempre se pretende dejar de ser y hacer, esta vez, este año, sólo me da por ser y querer hacer, aún no hago, pero si soy.

La intención de éste año es titularme, terminar esa tesis, viajar, escalar, no tanto como propósitos, sino como objetivos. Aún estoy cumpliendo cosas en la escuela, que faltan para poder titularme, el servicio social y algunas cosas aún por terminar.

El semestre pasado casi no escalé, casi no salí a la roca, es algo que quiero enmendar, más por mi estado de salud y por las oportunidades que me parece, estoy dejando pasar.

Quiero arreglar esa bicicleta antigua, salir y ser veloz en la calle.

Conseguir como vivir para salir de esta casa y poder vivir de forma distinta, no porque no me guste estar aquí, sino por que creo que es hora de hacer otras cosas…ya va siendo hora.

Arreglar mi auto, que sería entre otras cosas un acto magistral de mi parte, o no tanto, pero me parece que requiero arreglarlo para poder vivir cómodamente, no en zona de confort, pero si cómodamente.

Tantas cosas por hacer, que ya ser irán acomodando, mientras no deje de trabajar por ello…como siempre.

 

Y así terminamos…

Y éste es el discurso pronunciado ante la compañía de la generación 2009 – 2012 de la Carrera de Antropología Física en la Escuela Nacional de Antropología, por si servilleta (o sea Yo) el día 4 de diciembre de 2012 en el Auditorio Román Piña Chan:

Hace no tanto tiempo me enseñaron que cuando uno tiene la oportunidad, el placer y el honor, tiene entonces el privilegio, y por supuesto, hablar aquí, con todos y ante todos, es y será siempre un privilegio.

Hace dos años, en este mismo recinto, una amiga cumplía con este mismo ritual, ya entonces me imaginaba cómo sería cuando estuviera en ésta situación, imaginaba lo que podría decir y lo que no, imaginaba a la gente estaría presente y todo lo que tuvimos que pasar para llegar aquí. Así que como pueden ver, llevaba casi 2 años pensando y preparando un discurso del que no estaba seguro que presentaría. Por supuesto, y como sucede muchas veces, y afortunadamente, olvidé la mayoría de las cosas que podría decir y pude comenzar un discurso nuevo, fresco y ad hoc a este preciso momento.

Creo que siempre, comenzar una etapa como ésta (la de la universidad) genera expectativas, no sólo en uno mismo sino en los que nos acompañan, particularmente en ésta escuela, las expectativas (como muchas otras cosas) son MUY Singulares, como la misma escuela. Comienzan cuando nos asomamos a lo que nos depara “o no” el futuro, cuando en la prepa hay que decidir que sigue, y a veces ahí comienza una cierta angustia “personal” (noten que digo personal).

Algunos siempre han tenido muy claro que quieren ser y hacer, algunos quieren ser médicos, arquitectos, ingenieros, políticos, superhéroes y otras cosas, algunos otros no tenemos tanta suerte (y sí), porque, quién en su sano juicio decide ser Antropólogo, y entonces algunos caemos, por accidente o por alguna “mística” razón en “esto” de la antropología.

Después viene algo así como una especie de empatía (por eso decía que “personal”) angustiosa, el momento “especial” en que les contamos a nuestros papás, amigos, novios, novias y conocidos que queremos estudiar Antropología (si ni siquiera nosotros , en ese momento, entendemos del todo que significa eso), luego, no conformes con eso, vamos más allá y decimos Antropología Física.

Alguien debería hacer una etnografía de las reacciones que tiene la gente cuando decimos “Voy a ser Antropólogo Físico”.

 Les digo que viene una empatía angustiosa porque seguramente, y siendo conocedores del panorama, pensamos nosotros y los que nos acompañan ¿y luego?

Yo recuerdo a una maestra que tuve en la prepa, muy optimista ella, decía que en la universidad podríamos encontrar a los amigos que te acompañarían toda la vida, a aquellos que podrían ser “el amor de tu vida”, que aquí (y me refiero a la etapa de la universidad), puedes hacer cosas que probablemente no podrás hacer después, que es el tiempo ideal para hacer cosas que después pagarás más caro, cosas que antes ni siquiera imaginábamos, que era el momento de ser invencible (pero no tanto), que es el momento de aprovechar el tiempo lo más que podamos, que de aquí saldrían historias para contar a nuestros nietos (así decía ella), y que ahora si, era determinante para lo que quisiéramos hacer después.

Nunca supe si eso era cierto, lo que si sé (y ustedes también), es que ustedes y yo hemos aprovechamos cada segundo aquí, porque también aprendimos que en esta escuela no sólo se aprende en el salón de clases o en los libros, o en los apuntes; que a veces vemos cosas que no todos pueden ver, que a veces las clases se toman en cualquier calle, en cualquier pueblo, en cualquier panteón, en cualquier fiesta, con la familia, en un partido de futbol, en una manifestación, en una misa (la que fuera que ésta sea), en un restaurante, en las copias, y todos lados, que todo depende de lo que estemos buscando. Que además, aquí podemos hacer cualquier cosa, aprendemos (a la mala) que si queremos saber, depende de nosotros y de nuestro interés.

Que además, en todo el proceso de aprendizaje, no somos Sólo NOSOTROS, porque aprendimos que “nosotros somos, en tanto que no somos el otro”, y que hay gente que nos acompaña, amigos, hermanos, papás.

Mención honorífica debe ser para ellos, que primero nos han permitido estar aquí, que nos brindaron las herramientas necesarias para estar aquí, (incluso en nuestra “rebeldía” podríamos decir que no nos dieron nada, pero al final estamos aquí), no dudo que más de uno de ellos haya querido que fuéramos médicos, o arquitectos o ingenieros, o abogados…al final hicimos lo que quisimos hacer, para nuestro bien (o eso nos gusta pensar), pero para la mayoría de nosotros, son los papás los que estuvieron a pie de cañón aceptando y respetando (y a veces tolerando) lo que decidimos hacer, por el gusto de hacerlo, o por la necesidad, a veces, ellos, por el simple gusto de vernos hacer lo que queríamos hacer, esperando que fuera lo mejor y podríamos sacarle provecho…así, se vuelve entonces nuestra responsabilidad, para con nosotros y con ellos.

Yo recuerdo que cuando decidí entrar aquí, mi mamá (aquí presente) me dijo (y cito) “sino te dejo hacer lo que quieres hacer, entonces todo mi trabajo no va a servir de nada”, y como en muchos casos, mi papá aceptó como los grandes, que eso iba a pasar, aguantaron, respetaron, lo permitieron, y lo toleraron. Ahora heme aquí, agradeciéndoles a ellos y a todos los papás y los papás de los papás, en nombre de mis compañeros, GRACIAS por brindarnos la oportunidad de llegar aquí, de estudiar, de tener una carrera universitaria, más allá de eso, por permitirnos ser Antropólogos, porque eso si, no todos.

Tengo la sensación de que nosotros no estuvimos aquí para “SER algo” o “hacer algo”, estuvimos (y estamos) aquí para “ser nosotros”, porque vemos y hacemos cosas que a algunos les cuesta un poco más de trabajo comprender, incluso a nosotros nos cuesta trabajo ver lo que hacemos, y de explicarlo ni que decir.

¿Se acuerdan cómo llegaron aquí? ¿Lo que querían hacer? ¿recuerdan ese momento (que creo que a la mayoría le pasó) donde estábamos decepcionados de “la antropología”? ¿recuerdan cómo cada uno salió de eso (y sino han salido, vayan apurándose, y sino les pasó…bueno, ni que decir)? ¿Cómo conocieron a sus amigos? ¿el primer momento de “recreación” con ellos? ¿La banqueta? ¿Las fiestas? ¿aquellas veces donde hubo que salir corriendo de las fiestas? Se que a más de uno nos pasó. ¿las prácticas de campo? ¿las ansias de las prácticas de campo? ¿el tan No recomendable “Mal de Campo”? Las desveladas por perder el tiempo en Facebook, Las peleas, los disgustos, seguro que todos y cada uno de esos momentos ha valido la pena, para estar aquí, seguro muchos de esos ahora sólo provocan risas y sonrisas, tal vez algunos no se hablan por eventos desafortunados, pero seguro, vale la pena el disgusto y el reencuentro. Gracias a ustedes/nosotros también, por hacer de estos 4 años, algo tan divertido.

Un agradecimiento especial merecen también los maestros, los de nuestras clases preferidas y los de las que no tanto, al final de todas aprendimos, por lo menos yo, que también aprendí como no me gustaban las clases, y eso siempre “se aprecia y se agradece” (o puedo decir que “eso vale mucho”).

 De los que nos han seguido y presionado, de los que no tanto, y del tiempo que siempre han brindando cuando hemos requerido. De los maestros que algunas veces se han vuelto confidentes (y lo digo por los que se daban cuenta de las copiaderas en los exámenes, trabajos y demás, y decidieron guardar el secreto), de los que se han vuelto referentes inmediatos de lo que queremos hacer, de las cosas que queremos ver, de los lugares que queremos conocer y del tiempo que nos tocó vivir con ellos. Gracias a ellos que se son también incentivos de lo que queremos hacer, y de lo que no también.

Ahora tenemos más responsabilidades, si decidimos aceptarlas. Tengo en la cabeza eso de “todo gran poder viene con una gran responsabilidad” y ojalá hubiera sido Dostoyevsky el que lo dijo, pero no, fue el Tío Ben (para fortuna de los que no leen a Dostoyevsky), que ahora sabemos (por lo menos deberíamos) mucho más sobre cómo funcionan este tipo de rituales y porque a veces se vuelve importante estar aquí acompañado de los presentes. Que al final lo importante NO es si nos gusta o no, si es bueno o no, que lo importante era comprender PORQUÉ y CÓMO, porque incluso en la clase de estadística eso nos enseñaron (si, ya sé que fue en primer semestre, pero hagan tantita memoria), que hasta en términos evolutivos, hay cosas que sólo suceden azarosa y gradualmente, que a veces las cuestiones de género determinan el lugar que ocupamos en el grupo, que el clima influye en cómo nos comportamos, que los primero “antropólogos” también tenían sus “trapitos”, que la antropología en México tuvo también sus MUY Grandes Antropólogos, que el lenguaje cambia también según con quién estemos hablando (o donde), que lo que comemos también determina quienes somos en nuestro entorno social…que es nuestra responsabilidad, ahora que sabemos eso, permitir dirigirla hacia donde creamos que es correcto… si tal cosa existe.

Gracias

Te han mentido…Nunca lo suficiente

Hay asuntos para los que mi memoria no me falla, éste es uno de esos.

La frase fue:

Te han mentido lo suficiente como para decirte otra cosa.

Por supuesto, NUNCA es suficiente.

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Lo que se llama “El FIN”

Hoy escuche la fatídica frase “no eres importante para mi”, la escuche mas de una vez, la escuche claramente y la entendí perfectamente, y que lastima, porque podíamos ahorrarnos tan fastidioso evento y llegar a esa parte de la película donde somos amigos… Aunque por lo visto, y según entendí hoy, es dudoso el guión de la puesta en escena, así que concluiremos la novela en este predecible capítulo y tan triste desenlace. 5 años después de comenzada la obra, así termina… Good night Gorilla

(la falta de acentos en este escrito se debe a que no es un teclado convencional, sino las “teclas” del teléfono celular, disculpen las molestias que esto les ocasiona, pero la verdad es que no me preocupa tanto)